Incendios en Chile entran en ‘fase de contención’

Los incendios en Chile han entrado en lo que el Gobierno califica como «fase de contención», con 60 de ellos todavía en combate (no controlados), una reducción significativa once días después de que estallara una tragedia que ha causado 24 muertos y más de 6.000 damnificados, y calcinado cerca de 400.000 hectáreas.

«Podemos decir que la situación de emergencia está en mayor contención», aseguró el subsecretario de Interior, Manuel Monsalve, en una rueda de prensa este martes.

El avance de las llamas se frenó en los últimos días: entre el 10 y 11 de febrero, por ejemplo, los fuegos avanzaron en más de 40.000 hectáreas, y entre el 12 y el 13, afectaron a cerca de 2.300 hectáreas, detalló el subsecretario, aunque algunos aún siguen activos.

Según el último informe del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) del Ministerio chileno de Interior, las regiones más golpeadas son Biobío, con 197.560 hectáreas afectadas; la Araucanía, con 100.000, y el Ñuble, con 63.800.

Además de los fallecidos, los incendios han dejado cerca de 6.800 damnificados, casi 3.000 tendidos por los servicios sanitarios y más de 1.500 viviendas completamente destruidas.

ALTAS TEMPERATURAS

A pesar de la mejora de la emergencia en el centro sur, desde este miércoles, la Región Metropolitana de la capital, en el centro del país, sufrirá altas temperaturas que pueden potenciar nuevos incendios

A partir del viernes, esa alerta se expande otra vez a las regiones de Maule, Ñuble, Biobío y norte de la Araucanía, epicentro de los devastadores fuegos.

«La emergencia no ha terminado, y las condiciones de riesgo de incendios se van a mantener durante esta semana», alertó el subsecretario de Interior.

Autoridades y corporaciones privadas mantienen este martes 140 aeronaves en el combate de incendios en el centro sur, junto con los más de 10.700 efectivos que trabajan sobre el terreno, entre brigadistas, bomberos voluntarios, y personal de policías y fuerzas armadas.

Monsalve matizó que, si bien se redujeron los efectivos antiincendios en el centro sur, la alerta sigue activa en todo Chile: «La cantidad de recursos va disminuyendo en el centro sur, pero porque la mejora de la emergencia permite liberar esos efectivos a otras zonas que eventualmente pueden ser escenario de riesgo», dijo.

FACTOR HUMANO

La mayoría de los fuegos son causados por la actividad humana y, según el director ejecutivo de la Corporación Nacional Forestal de Chile (Conaf), Christian Little, de los cerca de 600 incendios de esta temporada estival investigados hasta ahora, el 25 % son intencionados.

Según informó este martes el cuerpo policial de los Carabineros, las autoridades han detenido ya a 31 por su presunta responsabilidad en iniciar focos de fuego, sea por acciones negligentes o por una presunta intención directa, y se han puesto a disposición del ministerio público.

Los incendios comenzaron en el centro sur de Chile en la primera semana de febrero, con varios focos simultáneos que se extendieron con mayor virulencia en las regiones del Ñuble, Biobío y la Araucanía, entre 350 y 600 kilómetros al sur de la capital.

La falta de medios (en Chile el cuerpo de bomberos no es profesional), la mala gestión de los bosques y las adversas condiciones climáticas aceleraron la tragedia, la más grave de esta naturaleza en el país.

AYUDAS A LOS DAMNIFICADOS

Las autoridades chilenas han activado ya las ayudas para los cerca de 6.000 damnificados, por ejemplo, las viviendas provisionales para las familias que han perdido sus casas; este martes, el Gobierno de Chile entregó la primera vivienda provisional tras el paso del fuego.

Asimismo, el Ejecutivo prepara un bono de hasta 1,5 millones de pesos (unos 1.885 dólares) que entregará a las familias para paliar los gastos de las pérdidas materiales acarreados por el fuego, que serán complementarias a otras medidas como las viviendas provisionales o ayudas al empleo para personas mayores.

CON INFORMACIÓN DE EFE.

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