En un sorprendente operativo llevado a cabo en el estado de Nuevo México, Estados Unidos, Ismael «El Mayo» Zambada García, considerado uno de los líderes del Cártel de Sinaloa, fue arrestado por agentes de la Administración Federal Antidrogas (DEA). La captura tuvo lugar en el aeropuerto de Santa Teresa, una pequeña localidad fronteriza con Texas, tras un meticuloso seguimiento que incluyó el uso de información confidencial.
Un alto funcionario del gobierno estadounidense, quien prefirió mantener el anonimato debido a la sensibilidad del caso, confirmó la detención y describió la operación como una maniobra cuidadosa y discreta para rastrear los movimientos del narcotraficante. Este arresto marca un hito significativo en la lucha contra el narcotráfico, dada la influencia y el poder de Zambada García dentro del cártel.
Junto con «El Mayo» Zambada, también fue detenido Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán, otro notorio líder del mismo cártel. El procurador general de Justicia de Estados Unidos, Merrick Garland, confirmó en un comunicado la captura de ambos individuos, señalando que enfrentan múltiples cargos relacionados con la producción y tráfico de drogas, incluidos opiáceos sintéticos como el fentanilo.
La noticia ha generado diversas reacciones, dado que Zambada García había sido un objetivo difícil de alcanzar para las autoridades estadounidenses debido a su capacidad para ocultarse en la Sierra Madre Occidental, una región montañosa en México. La circunstancia de su presencia en territorio estadounidense y su posterior detención han despertado especulaciones sobre una posible entrega voluntaria a las autoridades, una hipótesis que no ha sido confirmada oficialmente.
Cabe destacar que Jesús Vicente Zambada Niebla, conocido como «El Vicentillo» e hijo de «El Mayo», es un testigo protegido del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Durante el juicio contra «El Chapo» Guzmán, «El Vicentillo» reveló haber proporcionado a la DEA información crucial sobre su padre, incluidas ubicaciones de casas de seguridad y pistas de aterrizaje utilizadas por el cártel.
El arresto de Zambada García y Guzmán López representa un duro golpe para el Cártel de Sinaloa, una de las organizaciones criminales más poderosas y peligrosas de América Latina. Si se les encuentra culpables de los cargos en su contra, ambos podrían enfrentar largas sentencias en prisión, incluidas posibles cadenas perpetuas.


